No hace falta que vengas

Se puede vender una propiedad en Uruguay sin pisar el país. Es una operación normal, se hace todo el tiempo, y la herramienta es un poder: un documento donde autorizás a alguien de tu confianza a firmar por vos.

Lo que sí hace falta es organizarlo antes, porque cada ida y vuelta de un papel entre dos países suma semanas — y las ofertas no esperan semanas.

El poder

Lo otorgás ante un escribano o en el consulado uruguayo del país donde estés, según el caso. Después tiene que quedar en condiciones de usarse en Uruguay, lo que suele implicar legalización o apostilla y, si el documento está en otro idioma, traducción.

Los detalles de qué tipo de poder corresponde, con qué facultades y qué trámite necesita según el país los define el escribano que va a intervenir. Es la primera llamada que conviene hacer, antes que la inmobiliaria: si el poder no está bien otorgado, no hay venta.

Si querés entender el rol del escribano en toda la operación, lo cuento acá.

Quién abre la puerta

Alguien tiene que tener llave y poder mostrar. Puede ser un familiar, o puede ser tu agente inmobiliario.

Cuando el dueño está lejos, el trabajo del agente cambia: no es solo publicar y esperar. Es coordinar al que corta el pasto, sacar las fotos, estar en cada visita, mandar el video de cómo quedó después de la limpieza y avisar si se rompió el termotanque. Vos no podés ir a ver, así que dependés de que te cuenten bien.

Eso es lo que más pesa cuando elegís con quién trabajar desde afuera. Escribí sobre cómo elegir agente, y desde el exterior el criterio se resume en uno: que te conteste, y que te cuente lo que no querés escuchar también.

Lo que conviene dejar resuelto antes de irte

Si todavía estás en Uruguay y sabés que vas a vender desde afuera:

  • Dejá el poder otorgado acá. Es mucho más simple que hacerlo desde el exterior.
  • Juntá los papeles. Título, planos, certificados. Conseguir un documento perdido desde otro país es una odisea. La lista está acá.
  • Dejá las cuentas al día y domiciliadas. Contribución, gastos comunes, servicios. Una deuda chica que se acumula dos años frena la escritura.
  • Sacá fotos con la casa amoblada, antes de vaciarla. Una propiedad vacía se vende, pero se vende peor.

La plata y los impuestos

Cómo cobrás y cómo se transfiere el dinero, y cómo tributa la operación si no residís en Uruguay, son cosas que dependen de tu situación particular. El IRPF y el ITP aplican, pero el cálculo concreto y el tratamiento según residencia fiscal lo tiene que hacer el escribano o un contador con tus datos.

Cualquiera que te tire un número por WhatsApp sin ver los papeles te está adivinando.

Preguntas frecuentes

¿Puedo vender sin viajar a Uruguay? Sí, otorgando un poder a alguien de confianza para que firme por vos. Es una operación habitual.

¿A quién le doy el poder? A alguien de tu confianza absoluta: un familiar, o el escribano que interviene. Es una decisión importante — esa persona va a poder firmar la venta de tu propiedad.

¿Cuánto tarda tener el poder listo? Depende del país y del trámite de legalización o apostilla. Por eso conviene arrancar por ahí y no dejarlo para cuando ya tengas una oferta.

¿Quién se ocupa de la propiedad mientras se vende? Alguien tiene que hacerlo: mantenimiento, limpieza antes de las visitas, y estar presente cuando alguien va a verla. Definilo antes de publicar, no después.